Viernes 10 de Septiembre de 1999
Yo lo vi primero
David Bowie se convertirá, en pocos días, en el primer músico que estrena íntegramente un disco a través de Internet. Nada extraño para quien ha hecho de la adaptación al cambio su mayor fortaleza. Pero la historia de la música está llena de pioneros, voluntarios o accidentales, que han ido cambiando la fisonomía de esta industria.
Finalmente será un veterano, David Bowie, la primera estrella en lanzar al espacio en forma gratuita un disco completo a través de Internet: Hours aparecerá en la red el 21 de septiembre, dos semanas antes de llegar a las disquerías.
El Camaleón o Duque blanco, como quieran llamarlo, será así el pionero en alcanzar este hito tras los intentos parciales de Beastie Boys y de Red Hot Chili Peppers, bandas que, tras un montón de retórica, sólo se arriesgaron a subir algunos trozos de sus nuevas producciones.
En rigor, fue Public Enemy quien primero colocó un disco inédito a disposición del espacio virtual, en 1997, pero la reformada banda rapera no tenía entonces un lucrativo contrato discográfico que defender, como sí lo tiene el autor de Space Oddity. Un intento similar de Tom Petty, en 1998, colapsó tras la presión de su discográfica.
David Bowie, en cambio, ya negoció un civilizado acuerdo con su sello Virgin y con las empresas que venderán el álbum a quienes, aún después de escucharlo en el computador, todavía quieran comprarlo.
Hours estará disponible en la dirección www.davidbowie.com y en formato Liquid Audio, que no permite copias entre terminales. Se protege así, astuto, de la piratería casera que le podría arruinar más tarde el negocio en disquerías.
Esta vez, el aventajado fue el satisfecho marido de Iman. Pero, en lo que sea, siempre hay un primero. Y no sólo en días de desafío tecnológico, cuando los cambios se atropellan. La música popular, se sabe, tiene un pionero en cada esquina. Alguien que, por voluntad o accidente, terminó por redefinir los carriles de una industria siempre inquieta.
Colores Primarios
Los asuntos relativos a la raza están en la primera línea de los cambios en la música popular. No sería así si el rock no hubiera nacido en Estados Unidos, donde el color de la piel es tema de discusión por excelencia.
Elvis Presley fue el primer blanco que cantó como negro, según la definición tradicional, lo que no sólo le reportó beneficios a él, sino a la larga lista de músicos afroamericanos que sabían tanto o mejor que el futuro recluta de qué se trataba el shake it and roll.
Sin embargo, poco se había avanzado casi 30 años después, cuando el principal medio de difusión del pop, la cadena de videos MTV, prácticamente no exhibía videos de músicos que no fueran blancos.
El primer negro que logró una programación constante en la cadena fue Michael Jackson, quien emplazó al canal de música en 1983 con Beat it, un video de 160 mil dólares dirigido por John Landis y con locución de Vincent Price: irresistible.
Pero, entonces, sólo Jackson había atravesado la barrera del color; para los demás, el cambio tomaría años. Fue por eso que, en 1984, el jazzista Herbie Hancock, quien conseguía enorme éxito comercial en Estados Unidos con su revolucionaria experimentación en el rap y en el funk, decidió no incluir a ninguna persona, blanca o negra, en el video de Rockitt, para así asegurar su difusión en la cadena.
Hasta entonces, la industria sólo había reconocido el poder del video para promover a sus figuras (Madonna - la primera mujer que tuvo control total de su música e imagen- y Duran Duran cimentaron su carrera en ese principio). Pero Hancock, en su intento por evitar la discriminación, lanzó el primer video despersonalizado y con ello inauguró el clip como un género cuyas posibilidades visuales iban más allá de mostrar el gracioso rostro de los cantantes. Hancock ganó cinco premios MTV ese año.
Conciertos, Benéficos y de los Otros
El primer concierto rock masivo al aire libre fue Woodstock, en agosto de 1968, lo que no fue poco porque daría origen a una de las ramas empresariales más activas de la industria musical: la producción y promoción de recitales.
Para dimensionar el tamaño de esa área, basta evocar a Ticketmaster, la empresa norteamericana que genera millones dedicándose sólo a la venta de los boletos en Estados Unidos y distintos países, incluyendo Chile.
Aunque Woodstock fue un concierto inspirado en ciertas ideas, el dinero que se recolectó entonces pasó directamente a sus promotores, incluyendo, entre ellos, al heredero de un lucrativo negocio dentrífico.
El primer gran concierto benéfico tuvo que esperar un par de años y lo propuso George Harrison cuando Ravi Shankar, quien ya era un muy reconocido músico en India, le sugirió una colaboración a favor de Bangladesh. Harrison propuso dos recitales y un disco.
Los conciertos se realizaron en 1971 en el Madison Square Garden (con Ringo Starr y Eric Clapton entre los invitados) y el disco homónimo apareció el año siguiente. La gente de Bangladesh recibió 11 millones de dólares a través de la Unicef gracias a esta iniciativa, claro que diez años después, de acuerdo a las exigencias del sello Apple.
Harrison, no hay que olvidarlo, no habría conocido a Shankar si no hubiera sido también uno de los primeros músicos de rock interesado en los sonidos e instrumentos indios, afición que testimonia ya en 1965 el tema Norwegian wood, donde el guitarrrista debuta en la interpretación de la cítara.
Tanto los conciertos benéficos como las influencias orientales se establecerían luego como constantes en la música popular. Hasta el día de hoy, grupos ingleses consiguen de tanto en tanto un hit con esos sonidos: Kula Shaker y Cornershop lo hicieron en 1998.
Los recitales a beneficio, en cambio, cayeron bajo el peso de la ineficacia después de Live Aid, el mega concierto que reunió 120 millones de dólares para Etiopía en julio de 1985. Su organizador, el irlandés Bob Geldof - protagonista de The Wall- fue, holgadamente, el primer músico que se tomó realmente en serio el tema y logró mover verdaderas masas de estrellas para la grabación de Do they know its christmas?, en 1984, y especialmente para We are the world, en 1985, que reunió, por sí solo, 40 millones de dólares para paliar la hambruna en Africa.
Peter Gabriel encabezó, en 1986, la primera gira benéfica dando origen a los célebres conciertos de Amnistía Internacional.
El Cambio Tecnológico
La aparición del disco compacto, a mediados de los 80, cambió la forma de escuchar música. Fue el primer gran cambio desde la introducción del cassette, que a su vez había reemplazado a los discos de vinilo, livianos relevos del disco de acetato.
El compacto renovó las arcas de los sellos, que volvieron a vender sus discos de catálogo gracias a la necesaria reconversión. La primera discografía que se reeditó en forma completa en disco compacto fue la de The Beatles: la primera copia digital de Please, please me se lanzó el 26 de febrero de 1987, tras la aprobación de Harrison, Starr y McCartney.
Pero la primera banda que hizo del compacto su formato fue Dire Straits, que tuvo la suerte de lanzar Brothers in arms, en 1987, al furor de la novedad. Los solos en la guitarra del escocés Mark Knopfler se prestaban especialmente para apreciar la alta definición que ofrecía el formato digital.
Así, durante algunas semanas, no hubo mejor disco que ése para entender las ventajas del CD. Y gracias a ello, el álbum que incluía Money for nothing y Walk of life llegó a ser el larga duración mejor vendido en la historia de Inglaterra.
El primer músico chileno editado en el formato digital fue, ese mismo año, Juan Orrego Salas, cuya composición Líricas fue incluida en un álbum del norteamericano Eugene Rousseau... Extraño, pero él lo vio primero.
Paula Molina
YO TAMBIEN...
- Aretha Franklin fue la primera mujer que ingresó al Salón de la Fama del Rock and Roll, en 1987.
- Enrico Carusso consiguió el primer disco de oro de la historia.
- Michael Jackson fue, en 1979, el primer solista que ubicó cuatro temas de un mismo disco (Off the wall) entre los top ten norteamericanos.
- KC and the Sunshine Band fue, en 1976, el primer grupo después de The Beatles que en menos de un año consiguió cuatro primeros lugares en la lista de singles pop, incluyendo los clásicos Thats the way (I like it) y (Shake, shake, shake) Shake your booty.
- Después de Thriller, el álbum más vendido en Estados Unidos, viene en esa categoría el Greatest hits de los californianos The Eagles (1975). El tercero es Rumours (1977), de Fleetwood Mac.
- El ecuatoriano Gerardo fue el primer rapero latino convertido en estrella del pop en Estados Unidos gracias al single Rico, suave, uno de los grandes éxitos de 1991.
- En 1987, Gipsy Kings se convirtió en el primer grupo de música del mundo (conocido también como world beat) que consiguió éxito sostenido en Estados Unidos: su tema Bamboleo se mantuvo 42 semanas en las listas de la revista Billboard.
- Appetite for destruction (1987), de Guns N Roses, fue y todavía se mantiene como el disco debut más vendido en la historia.
- El primer éxito de una banda sonora fue Rock around the clock, que aparecía en el filme Blackboard jungle, de 1955.
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